Por Pablo Vargas | pvargas@revistalevelup.com.

Mixtape es un mar de recuerdos inolvidables atrapados en una aventura que como experiencia es bellísima, pero como videojuego deja mucho que desear. Y es que #Mixtape nos lleva a la última noche de tres amigos de secundaria antes de que sus vidas empiecen a tomar caminos distintos. Stacey, Slater y Cassandra intentan exprimir esas horas juntos entre recuerdos, travesuras y conversaciones que, aunque parecen pequeñas, terminan pesando cuando sabes que nada volverá a ser exactamente igual. Beethoven & Dinosaur construye una historia sobre la amistad, la adolescencia y ese momento incómodo en que crecer deja de ser una idea lejana y se convierte en algo inevitable.

Su mayor acierto está en cómo une música, imagen y memoria. Cada secuencia tiene una identidad visual muy marcada, con escenarios preciosos y momentos que parecen recuerdos convertidos en fantasía. La selección musical acompaña las escenas con una precisión notable: una canción puede transformar una travesura en algo inolvidable o darle a una despedida una melancolía que el diálogo por sí solo no alcanzaría. También hay minijuegos y pequeñas ideas interactivas que aportan variedad y consiguen que no solo observemos esos recuerdos, sino que participemos en ellos.


El problema es que Mixtape tiene mucho más que contar que ofrecer como juego, ya que la mayor parte del tiempo caminamos, escuchamos conversaciones y avanzamos por secuencias con poca dificultad o libertad. Algunas actividades son encantadoras, pero no todas tienen el mismo impacto, y la historia tampoco desarrolla a sus protagonistas con la profundidad necesaria para que cada momento emocional conecte por igual. Además, su nostalgia está ligada a una época y a una selección musical concretas que si conectas con ella, te da en el alma; pero si esa cultura no forma parte de tus recuerdos, algunas escenas pueden perder fuerza e interés.

Aun así, hay una sensibilidad genuina en la forma en que retrata el final de una etapa y la incertidumbre de dejar atrás a las personas con quienes creíamos que estaríamos siempre. Porque aunque Mixtape tiene corazón, estilo y una sensibilidad especial para retratar esos últimos días en los que la amistad parece eterna y el futuro todavía queda lejos. 


Sin embargo, una banda sonora memorable y una dirección artística preciosa no bastan para sostener una aventura que ofrece tan poco a los mandos y no siempre consigue que sus personajes dejen huella. Hay momentos que se quedan contigo, pero también demasiados tramos que simplemente esperas que terminen. Porque al final del camino, Mixtape como experiencia para los amantes del género es bellísima, pero como videojuego puede dejar mucho que desear. 

Calificación final: 7,8/10


Sigue todo el acontecer y lo mejor de la industria de videojuegos, la tecnología, los eSports y la cultura geek en Revista Level Up a través de nuestras redes sociales en Facebook, YouTube y Twitter. 
____________________________


Postea un comentario

Siempre es un honor tenerte por acá. Gracias por compartir tu opinión con nosotros.

Revista Level Up
Revista Level Up