Por Pablo Vargas | pvargas@revistalevelup.com.
#DatoLevelUp | #HablemosDe... como es imposible escuchar la canción de #HotelCalifornia sin pensar inmediatamente en #SilentHill2. No porque la canción haya inspirado al juego ni porque hablen exactamente de lo mismo, sino porque ambos transmiten una sensación muy parecida: la de entrar en un lugar que parece real, pero que en realidad funciona como un purgatorio construido a partir de los deseos, las culpas y las obsesiones de quienes llegan a él.
La canción comienza con un hombre perdido que sigue una luz en la distancia y decide detenerse. James Sunderland hace algo parecido. Sigue el llamado de una carta imposible y termina llegando a Silent Hill, un lugar que parece existir únicamente para obligarlo a enfrentarse a aquello que lleva años evitando.
Lo interesante es que el Hotel California nunca se presenta como un infierno. Todo lo contrario. Es atractivo. Seductor. Promete placer, compañía y evasión. Silent Hill 2 hace exactamente lo mismo a través de María. "Her mind is Tiffany-twisted, she got the Mercedes-Benz..." La mujer de la canción parece representar una vida de fantasía y satisfacción superficial, alguien rodeada de belleza, atención y deseos.
María cumple una función muy similar. No es casualidad que James la encuentre cerca del Heaven's Night, rodeada de neones, música y sensualidad. Ella es la versión idealizada de Mary, la manifestación de todo aquello que James desearía recuperar sin tener que enfrentar la realidad. El Heaven's Night encaja perfectamente con imágenes como:
"Mirrors on the ceiling, the pink champagne on ice." El Hotel, como Silent Hill es un mundo de reflejos, luces artificiales y placer suspendido en el tiempo. Hermoso a primera vista, vacío cuando se observa más de cerca. Pero tanto la canción como el juego esconden algo mucho más oscuro bajo esa fachada.
En uno de los versos más inquietantes, los invitados se reúnen para un banquete: "And in the master's chambers, they gathered for the feast. They stab it with their steely knives, but they just can't kill the beast." Y es imposible no pensar en Pyramid Head. Porque durante buena parte de Silent Hill 2, James cree que el monstruo es algo externo, una criatura que debe derrotar.
Sin embargo, Pyramid Head no es simplemente un enemigo; es la encarnación de su culpa, de su deseo de castigo y de la verdad que se niega a aceptar. Por eso nunca desaparece realmente cuando es atacado. Igual que en la canción, la bestia no puede morir porque forma parte de quienes intentan destruirla. Y entonces llega el final.
Después de todo el viaje, después de atravesar monstruos, recuerdos y horrores, James descubre que aquello que buscaba era precisamente aquello de lo que estaba huyendo. Y la canción termina con una revelación igual de amarga: "You can check out any time you like, but you can never leave."
Y aunque la frase suele interpretarse como una prisión física, pero en realidad suena más a una prisión mental. Puedes abandonar el hotel. Puedes abandonar el pueblo. Lo que no puedes abandonar es aquello que llevas dentro. Por eso Hotel California encaja tan bien con Silent Hill 2. Porque ambos cuentan la historia de alguien que entra buscando respuestas y termina encontrándose con algo mucho más aterrador: la verdad sobre sí mismo.
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